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Vecinos de San Pedro de los Hernández siguen incrédulos ante el coronavirus

Siguen sin seguir las medidas de sanidad, como lo es la sana distancia y el uso de cubrebocas.

A dos semanas del fallecimiento del parroco de la colonia San Pedro de los Hernández, los vecinos se mantienen incrédulos ante que sea una posible consecuencia de contagio por el coronavirus.

Días después de celebrarse una misa en dicho templo el pasado 2 de mayo, quien fuera la cabeza de dicha iglesia falleció, por lo que las dudas comenzaron a surgir al respecto.

Telediario cuestionó en su momento a algunos de los feligreses que acudieron dicho día a la última misa antes de ser clausurado temporalmente el espacio religioso, quienes ante el rumor de que el covid-19 fuera el responsable, negaron que esa haya sido la razón.

En consecuencia, las autoridades acordonaron la zona para evitar el paso en la entrada de la parroquia, así como en el parque que está ubicado frente a esta última. Además de exhortar a los vecinos a realizarse la prueba del covid-19 para verificar si habría un brote en el lugar.

“Desde que se murió el padre ya no dejan entrar a nadie, pero la gente dice que no se murió el padre de eso. Muchas gente dice que no es cierto, nada más que los médicos ya ponen de pretexto, ya no hay otra cosa más que puro virus, aunque sea no sea ese virus eso dicen”, compartió un comerciante de la zona.

Dentro de las instalaciones de la Unidad Deportiva Enrique Fernández, se colocó un módulo para que cualquier persona que sospeche o quiera verificar si se ha contagiado de virus, pueda hacerse la prueba de manera gratuita. Por lo que se les pidió, sobre a todo a quienes acudieron de la misa de 2 de Mayo, a hacerse la prueba dentro de este inmueble.

Según datos proporcionados a Telediario por la Secretaría de Salud del estado de Guanajuato, desde el 28 de abril hasta el 21 de mayo, 748 personas se realizaron la prueba en este espacio deportivo.

En un recorrido realizado por este medio dos semanas después, se pudo observar que las cintas que se utilizaron para acordonar la zona, ya se encontraban rotas por completo. En voz de los mismos vecinos, aseguran que se trata de un acto de inconsciencia.

“Casi no viene gente, está muy solo. La gente es ‘caramba’, pusieron los cordones y los quitaron, luego los volvieron a poner y los volvieron a reventar, ahí están todo caídos La gente maldosa, eso no es respeto, como lo dejaron así se debió de quedar”, manifestó Jesús Andrade, vecino de la zona.