Tras quedar viudo, hombre hace alberca para niños de su vecindario Pasar al contenido principal
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Abuelito inaugura alberca e invita a niños de su vecindario para superar muerte de su esposa

El hombre pensó en caer en el alcoholismo, sin embargo, decidió construir una piscina en donde niños y niñas pudieran disfrutar y llenar de alegría su vida.

Foto: Especial

ESPECIAL.- La pérdida de un familiar nunca se supera, se aprende a vivir con el tiempo, pero depende de cada uno, si se quiere o no salir adelante, la fuerza mental te permitirá hacer cosas que puedan convertir los momentos de tristeza a recuerdos que nos provoquen alegría al recordar a esa persona especial que fue tan importante para nosotros.

Un abuelito es ejemplo de todo lo mencionado anteriormente, ya que desafortunadamente perdió a su esposa a causa del cáncer, ante todo esto, comenzó a vivir días realmente oscuros que lo obligaron a caer en la tristeza y la depresión, pero la fuerza de voluntad pudo más, que decidió construir en su casa para que los niños asistieran a nadar.

El caso de Keith Davison se dio a conocer hace tiempo, en 2017, sin embargo, se retomó en redes sociales como ejemplo de la importancia de compartir. Por ello, te contamos lo que sucedió con este abuelito que se ha vuelto viral en redes sociales en repetidas ocasiones.

El hombre perdió a su esposa Evy por culpa del cáncer. Después de un triste luto, comenzó a beber. ¿Ahora caería en alcoholismo? Era la duda que rondó por su cabeza, hasta que finalmente se le ocurrió una idea mejor: construir una alberca en donde niños y niñas pudieran disfrutar y llenar de alegría su vida.

Lo que en un inicio parecía descabellado se llevó a cabo en el año 2019 cuando inauguró una especie de alberca comunitaria en donde es común ver a niños y niñas nadando y llenado su hogar de vida.

Una vecina que fue entrevistada por ABC10, aseguró que sus hijos y otros niños del vecindario se mostraron felices por la oportunidad de poder nadar en la alberca con casi 10 metros de largo y hasta casi 3 metros de profundidad en la casa del abuelito.

Rja